Anónimo – Oh Dios, llena mi corazón vacío

Oh Dios, estoy tan hambriento como quien tiene hambre de arroz, tan sediento como quien tiene sed de té: llena mi corazón vacío.
Amado Señor, que me has salvado, haz de mí ahora una caña de bambú para que pueda llevar agua viva que refresque las áridas tierras de mi pueblo.