Bernanos, Georges – Cristo no dijo que seamos miel

Al igual que un ser humano, el cristianismo no puede alimentarse de golosinas. Cristo no dijo que seamos miel, sino la «sal de la tierra» (Mateo 5:13). Y nuestro mundo miserable se parece al viejo padre Job, sentado sobre el montón de estiércol, lleno de heridas y llagas malignas. La sal puesta sobre la piel desnuda y viva quema. Pero también evita la putrefacción.