Oetinger, Friedrich Christoph – Tu poder cura a todo un ejercito de enfermos

Jesús mío, inclúyeme en tu corazón misericordioso como un predicador que tanto ha hablado en vano. Permite que a los sordos y los mudos dé a conocer Tu poder, para que ellos y los demás alaben la bondad y la perfección de Tus obras. No importa qué reglas o medios espirituales apliquemos, nada bastará para remediar las múltiples tribulaciones. Aún debemos admitir: no sabemos lo que Tú nos dices. Si seguimos a Tus caminos, sólo eso funcionará. Es Tu poder el que cura a todo un ejército de enfermos. Es tu poder el que aún hoy siente todo lo que se llama tribulación y el que ayuda a tus hijos dispersos. Este es nuestro consuelo, que tu poder se perfecciona en la debilidad y que nada podemos hacer sin Ti. Bendice nuestro pequeño esfuerzo por llevar ante Ti a los sordos y los mudos. Enséñanos a permanecer en Ti en medio de las distracciones, para que nos ayudes a vencer la maldición, la muerte, la ignorancia, la enfermedad y la tentación de Satanás. Amén.