Thurneysen, Eduard – Cura de alma para el curador de alma

¡Cura de alma para el curador de alma! Que nadie piense que se trata de un mero trámite superfluo. El curador del alma debe haber recorrido él mismo el camino del arrepentimiento y de la confesión. Por tanto, él mismo debe saber lo que significa haber recibido el perdón de los pecados en el marco de una charla pastoral. El curador del alma, y especialmente el pastor como curador de alma, debe partir de una cura de alma que él mismo ha experimentado. Las personas pueden percibir si les hablamos desde nuestra propia experiencia en cuanto a la cura de alma. Esto es lo que nos vuelve fidedignos para ellos.