von Allmen, Jean Jacques – La preparación del sermón como oasis

La preparación de nuestros sermones desempeña un papel fundamental para mantener viva nuestra alegría de ser pastores, porque nos alimenta espiritualmente, mientras que cuando nos ocupamos de la cura de alma, de la catequesis y del gobierno de la congregación nos desgastamos. La preparación de nuestros sermones se nos concede como una especie de oasis, como el momento en que realmente podemos combatir nuestra torpeza, nuestro endurecimiento y nuestro desánimo. Por eso debemos preparar nuestros sermones con gusto. La Escritura nos dice varias veces que hay que comer la Palabra de Dios antes de predicarla, y que entonces se vuelve dulce como la miel (Ezequiel 2:8-3:3; Apocalipsis 10:10; Deuteronomio 8:3; 1 Timoteo 4:6). Cuando preparamos nuestro sermón, se nos invita a un banquete de la vida.