von Bodelschwingh, Friedrich – Tocar las heridas del corazón del pastor

Quizá no haya gente en la cristiandad a la que le resulte tan difícil confesar su pecado a los demás como a nosotros, los pastores. Nuestra posición ministerial siempre es un obstáculo particularmente difícil. ¿No tenemos que preservar nuestra dignidad ocultando lo que dentro de nosotros es nuestra necesidad y nuestra cadena? ¿No perdemos nuestra autoridad si en alguna conversación confidencial nos atrevemos a tocar las heridas de nuestro corazón? ¿No hay muchos entre nosotros que siguen siendo personas solitarias porque no encuentran el camino hacia un hermano que pueda ayudarles a llevar sus cargas? Ciertamente, lo decisivo es que nuestras vidas se hayan rectificado ante Cristo y se rectifican de nuevo cada día. Pero, ¿acaso no es por eso por lo que nos ha colocado en una comunión fraterna, para que podamos ayudarnos y servirnos mutuamente en esta parte tan difícil de nuestras vidas?