Jesús no solo se preocupa por las «almas», sino que le conmueve la necesidad de todo el ser humano; Jesús, que ha mostrado tener pleno poder sobre la enfermedad (Marcos 1:29ss.; 40ss.; 2:1ss.; 3:1ss.; 5:1ss.) y la muerte (5:38ss.), tiene también pleno poder sobre el hambre (6:30ss.; 8:1ss).
(de: Neues Testament Deutsch, Das Evangelium nach Markus – übersetzt und erklärt von Julius Schniewind, sobre Marcos 8:1-9)
