“Las «riquezas injustas» son todas las riquezas de este mundo, sin importar de dónde provengan. Porque si buscas las verdaderas riquezas, esas son otras: son aquellas de las que Job, aun estando desnudo, todavía tenía en abundancia: su corazón lleno, que estaba completamente orientado hacia Dios. Aquellas, sin embargo, se llaman riquezas injustas porque no son verdaderas riquezas: hay mucha miseria en ellas y siempre están sujetas a los azares de la vida; si fueran verdaderas riquezas, expulsarían toda preocupación de tu corazón.”
