Musculus, Wolfgang – Haz de mí tu templo

Oh Dios todopoderoso,
Espíritu Santo,
Consolador de todos los afligidos,
te ruego de corazón que te dignes entrar en mi corazón, que hagas de mí tu templo, que me colmes abundantemente con los dones de tu gracia, que enciendas mi corazón con tu fuego, para que yo pueda apartarme de todos los deseos temporales y carnales, y tenga placer y amor únicamente en hacer tu voluntad y en seguirte en todo, según me guías y gobiernas.
Por tanto, ven a mí, santo Consolador, reanima mi alma, asísteme en todas mis tribulaciones, purifícame de todos mis pecados, hazme agradable a ti y ten piedad de mí,
por Jesucristo, mi Redentor y Salvador, que con el Padre y contigo vive, gobierna y reina por la eternidad.
Amén.

Momento recomendado: Antes de escuchar el Evangelio, antes de leer la Biblia

Posición recomendada: Parado, de camino a la iglesia.