Veit, Dietrich – Nos has librado de la espantosa lepra del pecado

Señor Dios, Padre celestial, Tú, por medio de tu Hijo, Cristo Jesús, a través de tu palabra y el santo Bautismo nos has librado misericordiosamente a todos nosotros los creyentes de la espantosa lepra del pecado y aún nos muestras tu ayuda misericordiosa cada día en todo lo que necesitamos.

Te pedimos: despierta nuestros corazones por medio de tu Espíritu Santo, para que nunca olvidemos tan grande beneficio, sino que vivamos continuamente en tu temor y con sincera confianza en tu misericordia, y con un corazón alegre te demos gracias y te alabemos por siempre. AMÉN.