No debemos jugar a ser psicólogos. De nada le sirve a quien busca ayuda que intentemos decirle lo que otros —los especialistas— probablemente puedan decirle mucho mejor de lo que nosotros jamás podríamos.
No debemos jugar a ser psicólogos. De nada le sirve a quien busca ayuda que intentemos decirle lo que otros —los especialistas— probablemente puedan decirle mucho mejor de lo que nosotros jamás podríamos.