Ars moriendi

¡Enséñanos a contar bien nuestros días,
para que en el corazón acumulemos sabiduría!

Salmo 90:12

  • Bengel, Johann Albrecht – Cristianos que no lloran

    Cristianos que no lloran y creen ser especialmente fuertes en la fe, no deberían engañarse a sí mismos. Al final, Dios ni siquiera podrá enjugarles las lágrimas. Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Lewis, Clive Staples – Amar es ser vulnerable

    Amar, en definitiva, es ser vulnerable. Ama cualquier cosa y tu corazón será estrujado y posiblemente quebrantado. Si quieres asegurarte de mantenerlo intacto, no debes entregárselo a nadie, ni siquiera a un animal. Envuélvelo cuidadosamente con pasatiempos y pequeños lujos; evita toda clase de enredos. Enciérralo bajo llave en el cofre o ataúd de tu Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Bonhoeffer, Dietrich – Él lo ha hecho todo bien

    Así queremos decir al final del año, de cada semana, de cada hora que ha pasado. Queremos orar con esta palabra, hasta que no haya más hora de la que no queramos decir: “Él lo ha hecho todo bien”. Justamente esos días que nos resultaron difíciles, que nos atormentaron y nos dieron miedo, días que Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Besser, Wilhelm – Nada es más asombroso que la paciencia de Jesús conmigo

    Nada es más asombroso que la paciencia de Jesús conmigo, el pecador impaciente, obstinado y enfermo que soy; que Él pueda soportarme y sobrellevarme en mi impaciencia; asombrosa es también su mirada penetrante, su conocimiento profundo, su diagnóstico espiritual. ¿Dónde hay un médico que no se equivoque alguna vez? Pero Jesús no se equivoca; su Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Agustin de Hipona – Deseo con ansía la paz que procede de Ti

    ¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que,si no estuviesen en ti, Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Melanchthon, Felipe – La penosa y enquistada preocupación por el dinero y el alimento

    Vemos cómo en los tiempos de abrumadora necesidad o de grandes peligros el corazón humano se angustia, y cuán difícil le resulta superar una pérdida temporal. Uno se ve afectado de manera más o menos desagradable por esta experiencia, otro por aquella; sin embargo, todos estamos constituidos de tal manera que la pérdida terrenal nos Seguir leyendo

    2–3 minutos
  • Löhe, Wilhelm – La respiración del alma

    La oración es para el alma tan necesaria como la respiración para el cuerpo. Es la respiración misma del alma (Juan Gabriel Perboyre). Cuando un cuerpo deja de respirar, muere; cuando un alma deja de orar, también muere. Y como yo deseo que todas vuestras almas vivan, deseo también que respiren, es decir, que oren. Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Roos, Magnus Friedrich – Dietética evangélica

    El Señor Jesús alimentó a cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, mediante una multiplicación milagrosa y sobrenatural de las escasas provisiones que había. Pero alimentó a estas personas de tal manera que quedaron saciadas y aún sobraron trozos: por lo tanto, el Salvador no fue tacaño al agasajar a estas personas y les Seguir leyendo

    2–3 minutos
  • Löhe, Wilhelm – Testamento cotidiano de un cristiano en la salud y en la enfermedad

    Dios todopoderoso y misericordioso, Padre celestial, porque es cierto que he de morir, pero incierto cuándo ha de suceder, y la muerte puede alcanzarme y llevarme en cualquier momento, es necesario que, porque aún puedo hablar y reflexionar, haga ante Ti mi testamento y expresa mi última e inmutable voluntad. Ante todo, Te agradezco de Seguir leyendo

    3–4 minutos
  • Löhe, Wilhelm – Contemplación de tres cosas presentes

    Señor Jesús, Príncipe de la vida, qué poco consideré que mi vida era vana y fugaz; cómo vivía tan seguro al día como si hubiera hecho un pacto con la muerte para que no me agarre. Cuán fácilmente podría haberme dejado llevar por mi impenitencia, haber perdido la vida eterna y haber sido entregado a Seguir leyendo

    1–2 minutos