• Eibach, Ulrich – Sufrimiento

    Este articulo enciclopédico define el sufrimiento en cuanto a (1) los tipos de sufrimiento, (2) las causas y el sentido del sufrimiento y (3) el manejo del sufrimiento. Seguir leyendo

    6–8 minutos
  • Eibach, Ulrich – Vida

    Este articulo enciclopédico define la vida (1) desde la biología, (2) antropología, (3) y teología y discute los conceptos de (4) derecho a la vida y (5) calidad de vida. Seguir leyendo

    11–17 minutos
  • Löhe, Wilhelm – Oración al enfermarse

    Dios justo, Padre misericordioso, que has puesto al hombre su meta en la vida, que no puede sobrepasar: Te agradezco de todo corazón que me hayas conservado sano durante tanto tiempo. Concédeme que ahora acepte también con paciencia y mansedumbre cristiana el amargo cáliz de la cruz, que derramas en mí a través de esta enfermedad según tu voluntad paterna. Concédeme también que me entregue por completo a tu misericordiosa y buena voluntad. Sé que las enfermedades son mensajeros de advertencia para desistir de los pecados, convertirse, pensar en el fin y prepararse para la muerte. Sí, sé, Señor, que… Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Bengel, Johann Albrecht – Signos de salud o de enfermedad

    Las Escrituras sostienen a la Iglesia y la Iglesia custodia las Escrituras. Si la Iglesia florece, las Escrituras brillan. Si la Iglesia está enferma, las Escrituras se llenan de polvo. Por eso, el rostro de la Iglesia y el rostro de las Escrituras siempre muestran ambos en simultaneo o signos de salud o de enfermedad. Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Büchsel, Karl – ¿Quien puede llamarse pastor?

    El pastor también debe administrar la Iglesia, pero el reino del Señor no es de este mundo y, por tanto, es administrado por medio del poder de la verdad y por medio del poder del amor que lleva la cruz. Él no debe proteger a la Iglesia con la endeble espada que fabrican las manos de los hombres, sino con la espada siempre victoriosa de la Palabra de Dios y con la intercesión al Señor, que compró el rebaño con su sangre y que dijo: «Que nadie los arrebate de mi mano.» Él debe apacentar a la Iglesia en verdes… Seguir leyendo

    2–3 minutos
  • Bernanos, Georges – Cristo no dijo que seamos miel

    Al igual que un ser humano, el cristianismo no puede alimentarse de golosinas. Cristo no dijo que seamos miel, sino la «sal de la tierra» (Mateo 5:13). Y nuestro mundo miserable se parece al viejo padre Job, sentado sobre el montón de estiércol, lleno de heridas y llagas malignas. La sal puesta sobre la piel desnuda y viva quema. Pero también evita la putrefacción. Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Boos, Martin – La abeja que no tiene aguijón tampoco produce miel

    Lo que no ofende a los renegados, no edifica a los convertidos; lo que no hace tropezar a los orgullosos no despierta a los adormecidos; lo que no mata no vivifica; lo que no es para algunos «olor de muerte, que lleva a la muerte» no será «olor de vida que lleva a la vida» (2 Corintios 2:16) para un alma piadosa; la abeja que no tiene aguijón tampoco produce miel. Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Thurneysen, Eduard – Cura de alma para el curador de alma

    ¡Cura de alma para el curador de alma! Que nadie piense que se trata de un mero trámite superfluo. El curador del alma debe haber recorrido él mismo el camino del arrepentimiento y de la confesión. Por tanto, él mismo debe saber lo que significa haber recibido el perdón de los pecados en el marco de una charla pastoral. El curador del alma, y especialmente el pastor como curador de alma, debe partir de una cura de alma que él mismo ha experimentado. Las personas pueden percibir si les hablamos desde nuestra propia experiencia en cuanto a la cura de… Seguir leyendo

    1–2 minutos
  • Löhe, Wilhelm – Consideración de tres cosas futuras

    Señor Jesucristo, Duque de la bienaventuranza, sé que nada hay más cierto para mí que la muerte, pero su hora es muy incierta. Pero si llega cuando tenga que llegar, atravesaré un momento peligroso, pues la eternidad depende de ese momento. Quien no haya encontrado protección contra los dardos asesinos del diablo, estará perdido.Pero como esto no es obra de fuerza humana, Te pido, por tu dolorosa muerte, que en aquella hora final no permitas a Satanás que prevalezca sobre mí, sino que me concedas tu última intercesión en la cruz: «Padre, perdónalos». Entrega, te pido, mi alma en las… Seguir leyendo

    2–3 minutos