oración
-
Löhe, Wilhelm – Testamento cotidiano de un cristiano en la salud y en la enfermedad

Dios todopoderoso y misericordioso, Padre celestial, porque es cierto que he de morir, pero incierto cuándo ha de suceder, y la muerte puede alcanzarme y llevarme en cualquier momento, es necesario que, porque aún puedo hablar y reflexionar, haga ante Ti mi testamento y expresa mi última e inmutable voluntad. Ante todo, Te agradezco de… Seguir leyendo.
-
Anónimo – Oh Dios, llena mi corazón vacío

Oh Dios, estoy tan hambriento como quien tiene hambre de arroz, tan sediento como quien tiene sed de té: llena mi corazón vacío.Amado Señor, que me has salvado, haz de mí ahora una caña de bambú para que pueda llevar agua viva que refresque las áridas tierras de mi pueblo. Seguir leyendo.
-
Löhe, Wilhelm – La enfermedad como paga del pecado

Te confieso, mi Señor Jesús, con el corazón quebrantado y contrito, que mi enfermedad es la paga de mis pecados, y lamento de corazón haber ofendido a tu divina majestad y haberme conducido a la desgracia. Dios mío y Señor mío, Tú no despreciarás mi corazón afligido y angustiado. Mírame en la miseria y cura… Seguir leyendo.
-
Oetinger, Friedrich Christoph – Tu poder cura a todo un ejercito de enfermos

Jesús mío, inclúyeme en tu corazón misericordioso como un predicador que tanto ha hablado en vano. Permite que a los sordos y los mudos dé a conocer Tu poder, para que ellos y los demás alaben la bondad y la perfección de Tus obras. No importa qué reglas o medios espirituales apliquemos, nada bastará para… Seguir leyendo.
-
Löhe, Wilhelm – Por la compasión del eterno Sumo Sacerdote

Señor Jesucristo, que una vez entraste en el Lugar Santo por Tu propia sangre y obtuviste una redención eterna, ¡concédenos que hallemos consuelo eterno en Tu entrada y Tu redención! Tú has perfeccionado con un solo sacrificio para la eternidad a todos los santificados; así que concédenos ahora también a nosotros, que pedimos tu santificación,… Seguir leyendo.
-
Löhe, Wilhelm – Oración al enfermarse

Dios justo, Padre misericordioso, que has puesto al hombre su meta en la vida, que no puede sobrepasar: Te agradezco de todo corazón que me hayas conservado sano durante tanto tiempo. Concédeme que ahora acepte también con paciencia y mansedumbre cristiana el amargo cáliz de la cruz, que derramas en mí a través de esta… Seguir leyendo.
-
Löhe, Wilhelm – Contemplación de tres cosas presentes

Señor Jesús, Príncipe de la vida, qué poco consideré que mi vida era vana y fugaz; cómo vivía tan seguro al día como si hubiera hecho un pacto con la muerte para que no me agarre. Cuán fácilmente podría haberme dejado llevar por mi impenitencia, haber perdido la vida eterna y haber sido entregado a… Seguir leyendo.
-
Löhe, Wilhelm – Consideración de tres cosas futuras

Señor Jesucristo, Duque de la bienaventuranza, sé que nada hay más cierto para mí que la muerte, pero su hora es muy incierta. Pero si llega cuando tenga que llegar, atravesaré un momento peligroso, pues la eternidad depende de ese momento. Quien no haya encontrado protección contra los dardos asesinos del diablo, estará perdido.Pero como… Seguir leyendo.
