Pregunta: Si poseo libre albedrío, conciencia moral e intelecto, ¿no debería ser esto suficiente para vivir rectamente y mejorar el mundo?
Respuesta: No, porque el pecado ha trastornado mis facultades de modo que sólo la gracia transformadora de Dios me capacita para agradar a mi Señor y servir a mi prójimo.
- I El trastorno total (Jeremías 8:4-9)
- El trasplante y la transfusión (Juan 15:4-5)
- La transformación total (Romanos 12:2)
